jueves, 17 de febrero de 2011

Amor de fan. Cap. 14.

- ¡¿Como dices?! - Elevé mi voz, en un grito que se escucho en todo el salón. Me alegro que estuviéramos en receso, sino ahora mismo el profesor terminaría echándome afuera del salón.



- Lo que escuchas, ahora tengo una novia - Respondió tranquilamente.



- ¿Pe-pero Shima?, ¿Como?..¿y...y Aoi?..¿Y..y el trato?..¡¡¡¿Que demonios dices?!! - Es que como sucedieron tantas cosas bajo mis narices y yo ni cuenta me había dado en algunas de ellas, en ninguna absolutamente.



- Mira Taka...El trato lo seguiré cumpliendo, sólo que lo seguiré porque estás tú, te apoyaré con lo de Reita, como un favor de todo los que me has dado a mi. Yo no voy a continuar por Aoi-san, ahora... - Giro el rostro a un costado suyo, como rechazando sus propias palabras. Este no era el mismo Shima que tengo de amigo...



- Pero...Shima...¿Qué pasó el día de ayer?. Estabas un poco nervioso, aunque dudo que lo hayas estado todo el día con Aoi, algo debió suceder como para que cambiaras de opinión de la noche a la mañana. -



- No sucedió nada importante -



- Shima... -



- Taka, respeta mi decisión, tengo una novia que me ama y yo.. -



- Tú amas a Aoi, ¿porque te mientes? -



- Taka, por favor... -



- Está bien, si eres feliz mintiéndote ya no puedo hacer nada. - Te dije rendido, ahora solo yo debo terminar con el trato. Aunque muero de dudas por saber que ocurrió entre Aoi y mi amigo, ¿que debió ocurrir?



- Bueno, ya que estamos en receso aún, vas a decirme que sucedió contigo y Reita... -



- Shima, Shima, ven, comamos juntos - Justo cuando Shima iba a preguntarme lo mío y de Reita, llegó su novia, así que preferí decirle en secreto que lo hablaríamos en la tarde en mi casa, me fui de hay para dejar a los dos solos, además que de tocar el violín, siento un poco de envidia de Shima, porque si puede tratar de dejar de lado a su querido Aoi-san, pero yo. ¿No tengo ni idea si puedo olvidarte, Reita?...










- Ne, te busqué por todo el colegio quería almorzar contigo y no te encontraba -



- Lo siento Meiko, pero estaba hablando con mi amigo - Meiko, tiene mi misma edad, cabello rubio, ojos marrón, tes blanca, tierna, alegre, seductora, hermosa, preciosa a cualquier ojos de mis compañeros, pero de los míos, resultado= una chica normal de mi clase. Tiempo aproximado de relación, un día, diez horas, treinta y tres minutos, cuatro segundos.



- Lo sé, pero soy tu novia, por lo menos me gustaría que me demostraras que soy un poco más importante que él, se que te molesta, pero es verdad, si me amas, deberías de darme más tiempo a mi Shima - "Egoísta".



- Meiko, yo no me quejo por tus amigas, además sólo tengo como amigo a Taka, no le veo nada de malo - Me acomodé un poco, sentí la necesidad de alejarme de ella, estaba notando ciertos detalles que Meiko tiene y que están comenzando a molestarme.



- Pero igual, si quieres dejo de lado a mis amigas por ti, eres más importante que ellas. - Recostó su cabeza en mi hombro, sabia que ella sentía algo por mi, y acepte sus sentimientos, para apartarme de los míos, soy hombre, y un hombre debe amar a una mujer. Es la lógica, es lo que Dios impone a todos, o es lo que las religiones hacen que sigamos. Lo que la cultura que tenemos hace acortar nuestras sensaciones.



- No te obligaría alejarte de ellas, así que no digas cosas que me pueden hacer enojar - Comencé acariciar sus cabellos, no tiene la culpa después de todo, yo busqué esto, yo no veré más a Yuu. No quiero ser un mal recuerdo para él...




- Disculpa...Shima... -



- Mhhhh?... -



- Después de clases vamos a mi casa, quiero estar más tiempo contigo -



- Pero le dije a Taka que iria con él a su casa -



- Por favor.. -



- Mhhhh...Esta bien, le diré que mamá me llamó y no me dejo ir - Y así fue, le mentí a mi mejor amigo, claro que Taka no se tragó tremenda actuación loca que le hice. Así que me dijo "Ten cuidado y piensa bien las cosas". Luego pensaría eso, me fui a la sala de regreso a ver si estaba Meiko. Estaba despidiéndose de sus amigas, una vez que lo hizo me tomo de la mano hasta que salimos del instituto y así nos fuimos el resto del camino.








Me hablaba de los novios de sus amigas, de los que ella encontraba lindos, feos, sucios, limpios, después de que una de ellas, le comento que tubo sexo con uno, que le dolió mucho y bla bla bla. Doblamos en una esquina cerca de casa de Meiko y noté un auto último modelo, nótese que estábamos en un barrio de clase media y que eso no correspondía allí. Por un momento pensé "Puede ser él", sin embargo, las posibilidades de que ocurriera eso, son completamente nulas. Lo ignoré y seguimos camino a casa de mi novia, Meiko me detuvo por unos segundos para besarme, sus manos trataban de alcanzar mi cuello, como es baja, tengo que agacharme, toqué su cintura delicadamente. Era un rocé de labios, nada comprometedor, pero ella quería más, notaba la ansiedad de que nos acariciáramos lengua a lengua, más la alejé y le besé la mejilla, no quisé ver su rostro, era claro que se molesto.







- ¿Porque no me diste un beso largo? -



- Porque no me gusta besar a mi novia frente a todos -



- Pero no hay nadie, sólo ese auto que está hay parado -



- Me incomoda, si quieres seguimos en tu casa, pero en la calle no me agrada mucho -



- Bueno; si eso hace que me des más besitos, está bien -



- Apuremos el paso, ese auto me parece sospechoso -



- A mi me da lo mismo, quiero llegar a casa para que me beses más, niño mío -








El auto siguió hay detenido, Meiko abrió la puerta de su casa, encontró una nota, su madre había ido a casa de una amiga, así que estábamos solos, mientras ella abría la puerta, me escondí un poco para ver si ese auto estaba aún hay, y era lo que pensaba, no se movió ni un poco de centímetros de su lugar. Escuché a Meiko llamarme, deje de lado aquel extraño vehiculo, me saqué los zapatos en la entrada de la casa y ella me pasó unas pantuflas, los bolsos quedaron en unos sillones que tenia cerca de la cocina, quiso preparar una once para mi, le dije que era mucha molestia y que no importaba. Estuvimos minutos discutiendo lo mismo, hasta que cedió a mi petición, no tenia hambre, me dolió un poco mi estomago.








- Meiko, gracias, pero me siento mal, así que toma once tú y yo te acompaño en la mesa. -



- No vale, quería que los dos estuviéramos comiendo, pero bueno...Quiero hacer otra cosa... -



- ¿Que cosa?. -



- Puede que tú no quieras hacerlo, Shima. -



- Depende, no haré algo ridículo para ti, o alguna otra cosa que no me sienta cómodo de hacer. ¿Que quieres hacer?. -



- Mejor no te digo entonces... -



- Anda dime, no creo que sea malo. -



- Shima...Quiero...yo quiero... -



- ¿Qué? -



- Quiero que me hagas el amor... -



- ... -



- No pienses mal, pero estoy segura de que quiero que seas mi primer hombre, aunque llevemos un día, pero te llevo amando desde hace mucho, siempre quise saber que es sentir tener al hombre que amas con una, siendo uno solo. -



- Eso es...Muy rápido, necesito tiempo. -



- No te puedo atraer lo suficiente como para excitarte, ¿Es eso?. -



- No, pero, llevamos un día. Es muy poco, no quiero ser yo quien te quité tú virginidad. -



- ¿Me amas Kouyou? - ¿Te amo realmente Meiko?....



- Te quiero...mucho.... -



- No fue lo que pregunte... -



- Lo siento...Tengo que irme -








Fui cobarde, apenas dije eso, Meiko se altero y yo me hice el loco, salí lo más rápido de su casa y no quise seguir escuchando sus palabras. Corrí unas cuantas cuadras, me comencé a marear con los dolores anteriores, pero no me detuve hasta que vomite en una plaza cerca. Nada grave por suerte, sólo el poco desayuno y algo del almuerzo. Quería llamar a Taka para que me viniera a buscar, pero le daría más molestias, preferí irme solo.









La casa de Meiko, quedaba lejos de la mía, y ya estaba oscureciendo, llevé mis manos a mis hombros, subiendo y bajando, para darme un poco de calor. Intento inútil, no conseguía nada con esa acción. Me duele un poco más la cabeza, y ya veo que vomitaré otra vez, por favor no...
Busqué mi celular, ya iban a ser las nueve, mamá me va a matar, unas bocinas se escuchaban a los lejos. Era el mismo auto de la tarde, me dio susto, así que preferí seguir mi camino, estaba a punto de salir corriendo, pero el vehiculo se puso en contra mi camino. La puerta del conductor comenzó abrirse, tragué saliva, si era un secuestrador le lanzo la piedra que está cerca mío. Alguien vestido de negro, no podía ver bien, los mareos otra vez, oh..no puede ser...justo ahora.









Las punzadas me mataban de a poco, caí torpemente al suelo, me pegué fuerte en la cabeza, los pasos de ese sujeto los oía a lo lejos, pero mi vista se nubló, con lo poco y nada de fuerzas llamaba a "Taka", y finalmente no vi más.










- No te preocupes, no le haré nada malo. Lo vi cerca de mi casa, así que esperé para hablarle, hasta que cayó desmayado en el camino, así que ahora está acá, ok ok. Hasta luego. -









Esa voz...¿Porque hizo eso?.








- Ne Shima, cuando puedas abrir los ojos...Nos vamos a divertir...Más de lo que piensas. -









Por primera vez, el miedo me toma a su antojo. ¿Qué planeas hacerme...Reno?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario