Han pasado más de semanas desde que no veo a Reita, tampoco de Aoi y son pocas las veces que he podido visitar a Shima, debido a que supe de la tía que él está siendo prácticamente vigilado por Aoi, de seguro mi amigo tuvo mejor suerte que yo, aunque a veces pienso que trata de decirme algo, y son tantas las veces también en que llega ese Aoi a interrumpir, me he preguntado en que piensa ya que nunca me ha pillado en el hospital.
Mamá esta de vacaciones con unas amigas, no hemos hablado del tema mío y es bueno que sea así, no tengo mucho interés en causarle más problemas, así mismo le dije a ella que aceptara el viaje con su amiga y que no se preocupara de mi, que no me iba a ocurrir nada malo y que tampoco haría algo peligroso.
Con Kai, jejeje...lo he molestado por la noticia de que está de novio con Reno, me impresiono que se hayan gustado, después de todo Reno es...algo...extraño, pero dicen que entre "raros" se entienden. Reno por su parte, anda más apegado a Kai, no hay momento en que vaya casa de él y ya está pegado con pegamento ultramegapegagoso a su brazo, Dios...Reno esconde tantas facetas, que creo que nunca terminare de conocerle.
-Ne Taka-chan.-
-Que no me digas así, Reno.- Le respondí desde otro extremo de la habitación, aún mamá no ha llegado de sus viajes; así que opte por estar hoy con Kai y el loco rarito de Reno.
-Bueno, bueno...pequeñito...¿Que tal estás?-
-Reno, te acabo de decir desde que me conoces, que no me digas pequeño, ni Taka-chan ni nada que me haga sentir un menor.-
-Buuuu...que aburrido.- Empezó con sus pucheros, me dan ganas de matarle cuando hace eso. - Ya ya ya, pero responde, ¿como estás?.-
-Pues, no ves, estoy bien...- Miré el vaso que sostenía mis manos, ¿realmente estaba bien después de este tiempo?.
-No te hagas Takanori, se lo que ocurrió y de verdad siento haberlos entrometido en este problema, me arrepiento muy seguido de aquello.-.Coloco sus piernas a un costado del sillón, recostándose y acomodando su cabeza entre sus brazos. Hoy está extraño, hasta no me mira de frente. -Sabes, cuando recibí ese golpe, estaba apresurado de buscar con urgencia algo para hacer sentir felices a mis chicos, luego me desperté y de hay ya estás en la historia. Por mi cabeza pasaba la idea de que me llegaron ángeles, bueno me golpearon, jejeje...Sin embargo eran ángeles para mi, esa ternura que demostraban, realmente juraba que podría ocurrir algo entre tu y.-
-¡¡¡ Cállate!!!.- Grite.
-Takanori...- Por primera vez, Reno veía las secuelas que dejo "Ruki".
-Lo que pasó después, no fue tu culpa, al contrario. La responsabilidad la tomamos Shima y yo, solo...solo fue...que no fuimos capaces de complacer a tus chicos y nosotros mismos tampoco. Simplemente se salio de las manos, y lastimamos a quienes queríamos animar, de verdad quería ser para Reita.-
-Su nuevo sabor, ¿no?.- Sonrió juguetonamente, hay una mínima posibilidad de que este sujeto entienda lo que me pasa, lo que vivo... - Me pregunto ¿donde está el Takanori que conocí ese día?. Ese chico que se demostraba fuerte, que nada ni nadie podría destruir sus deseos. - Mire atónito, me hablaba como si fuese un hermano, como si realmente lo que hice estuvo bien. -Y luego conocí una parte tuya. - Se levanto del sillón y se arrodillo frente mío, tocando con su mano derecha mi rostro.- Alguien llego, una tal "Ruki" jiji. Causando revuelos en un chico llamado Reita, una super estrella que puede tener un millón o más mujeres, cumplir cada deseo carnal; solo que ocurrió lo contrario a lo que él esperaba ese día...-
-¿Qué...que dices?.- Aun por mi rostro mojado, no cabía más sorpresa de lo que Reno decía, ¿que tenia de especial el día en que comienzo este juego?.
-Reita, el día en que te conocí, me pregunto seriamente, resultando increíble para mi: ¿Porque aún no encuentro lo que me falta?. Le mencioné que le faltaba, ya sabes como soy de curioso, más las palabras de Reita fueran otras : ¿Porque no puedo cumplir con las expectativas de todas?. Se refería a los sentimientos de sus fans, como para un fans es doloroso no poder conocer a su músico por un segundo, también para este es doloroso ser alguien que no puede hacer del todo feliz a esas personas. Reita, estaba inseguro de poder continuar con su música, aunque la amasé, Aoi pasaba por lo mismo, pero no lo demostraba. Yo por mi parte tenia que buscar una solución a eso, entonces llegaste tu...Takanori.- Su mano bajo a mi pecho, sintiendo los fuertes y dolorosos golpes de mi corazón.
-Pero...eso no cambia que él...pueda renunciar a lo que hace, incluso, le he dado más razones para que deje todo lo que tiene. Frente a él, puedo ser reconocido como un psicópata, ¿no lo crees?.- Baje mi mirada, tapándome con mis cabellos.
-Ne...Si fueras un psicópata, hubieras sido mucho peor, conociéndote enanito.- Se rió.
-Te he dicho que...-
-Takanori-kun, para Reita ya no eres un fan, has cambiado su manera de ver las cosas. Ahora mismo, te está buscando como un perro a su dueño, si te dijo que eras un error, siento decirlo; pero no te lo decía a ti. Sino a "Ruki", aunque en ella se fijo primeramente; descubrió por si solo, que ella no le daba la confianza que buscaba, se dio cuenta, que un enanito pexoxo llamado Matsumoto Takanori, que odia que le digan "Taka-chan"!!!, es el que hace revuelo en sus sentimientos, pero...Vaya que me dan ganas de pegarle a ese enanito lindo, que no se cuenta, que está perdiendo el tiempo y que su"sapo príncipe" lo está aún esperando...Jajajaja, que malos gustos tienes chico, jajaja.- Se echo para atrás riendosé de mi, Reno podría ser un loco, pero lo que me ha dicho nunca me lo pasé por la cabeza, jámas me he puesto en el lugar de Akira, quiero verle, lo necesito.
-Por...¡¿Porque nunca me dijiste eso, idiota?!- Me lancé sobre él, golpeando su pecho, mientras lloraba más de felicidad, rabia, alegría, enojo, una larga lista de sentimientos recorriendomé por completo.
-Jajaja, enanito adorable, eres tan ingenuo. - Me abrazo desprevenidamente, me sonroje al instante. -Eso mismo hace que Reita, tenga celos de los demás jejeje, probablemente ahora mismo me mataría por tenerte así, asi que te dire un secreto...- Se acerco a mi y abri mis ojos enormemente....Tenía que ir, ahora Ya...
-Reno, he llegado...etto...Y ¿Taka-chan?.- Pregunto mi hermosisima pareja, ah!!!...lo que me hace sentir mi novio...
-Recuerda que no le gusta que lo llamen así.- Reímos ambos a mis ocurrencias...- Pues, verás, que la princesa fue a ver a su sapo, venga que gusto tienes Takanori-kun.-
Sonrío para sus adentros, al igual que yo, quiero que esos cuatros sean felices, solo hay que darles un empujoncito, a los mencotes que tengo de "yernos", es triste pensar en eso.
-Takanori-kun, veo que se ha dado cuenta de lo que está perdiendo ahora, ne.- Sonrió nuevamente, hay que dulzura eres Kai!!!.
-Si, todo gracias a mi, pero; me entristece pensar que ya mis cachorros han crecido y están buscando a esos lobos feos y cochinos, ñyaaa Kai-chan estamos volviéndonos viejos.- Le abracé fuerte, me encanta sentirlo cerca mío, me soporta en todo, pero lo que más amo de él, es la capacidad de mantenerme feliz a pesar de lo malo que ocurra cerca mío.
-Vaya manera de llamarlos, jajaja. - Correspondía a mi abrazo y levanto mi rostro, dejandolo muy cerca del suyo, oh!!! demonios estoy sonrojado; que vergüenza!!!. -Pero tú, ni con todos los años que tengas encimas, seras viejo para, es más, te haces más bellos, mi Renito.-
Sentí su boca acariciando la mía, estoy seguro de que está noche pasaremos esa barrera de no tocarnos hasta tener algo serio...Pobre Kai, lo siento de verdad, pero esa regla me la meto por el culo, está noche quiero que me hagas tuyo.
-Kai-chan...Quiero ser tuyo así que...-
-Shhh...- Coloco un dedo sobre mis labios...- Que yo también pienso lo mismo, lo siento Reno-chan, pero hoy te daré un buen castigo, por ser un chico travieso.- Sonrió maliciosamente, parece que no fue buena idea venir hoy...No HOY DEFINITIVAMENTE NO DEBI VENIR...
-Ahh.....-
Creo que la respiracion se me va agotar, ese tonto de Reno, porque no dijo nada antes, pero no importa, Takanori tu vas a llegar a donde está él. Debes decirle todo, ahora si o si. Buscaba la famosa plaza en que nos besamos por primera vez, ese sentimiento crecio a pazos elevados hacia ti, ahora, no puedo quitarme la idea de encontrarte, Dios!!! ¡¿donde mierda está esa plaza?!.
-No alcanzaré, ya es tarde, dudo encontrarle...Arg!!! mierda, ¡¡¡¿que hago?!!!- Agarre mis cabellos, mientras pensaba, una y otra vez, donde se encontraba esa plaza.
¿Donde?, ¿Donde?, ¿Donde?, ¿Donde?, ¿Donde?.
Algo que me recuerde a ese lugar, ¿que cosa?. Las imagenes pasan pero nada me intuye a recordar bien ese sitio. El mall, un árbol, lluvia, caida, bancas, su rostro, un edifi...
-El edificio ese- Está claro, esa imagen de aquella construcción está muy clara, miré rápidamente al cielo, y lo vi, no estaba lejos mío, incluso estaba más cerca de lo que pensaba.- No pierdas más tiempo Takanori, corre.-
Aunque me pasé a llevar con gente en el camino, aunque tropece por calles mojadas, e ignore miles de semaforos verdes, arriesgando mi vida, tenia que dar del todo de mi. Confio un poco, ignorando que pueda perderlo, pero ciegamente creo, creo que él sigue allí.
Cuando di una última doblada, una fuerza incremento y acelere mis pasos, entré con determinacion a buscarlo, necesito verle, aunque me niegue tocarlo, pero verlo estaré mucho más tranquilo. Mis ojos registraron cada arbol, tratando de recordar alguna coincidencia con el que nos colocamos los dos a descansar, donde me conociste por quien soy.
Estaba a punto de llegar al último árbol. ¡Demonios!, no te encuentro, por favor, quiero verte Reita, por mizeos segundos. Mi motivo estás siendo tú y lo fuiste al principio de esto, de mis sentimientos, de mis llantos, de mis risas, estabas en todo, en los peores y buenos momentos y aunque corra no dejas de pasar por segundo tu imagen por mi cabeza.
-Quiero verte Akira.- Grité, llevando todas las miradas a mi y una silueta debajo justamente del último árbol se voltio a verme.
Creía perderte, pero seguias hay, estabas confuso. Yo lo estoy peor que tú, lo siento Akira, pero esto es mucho más fuerte que yo. No me importa si me rechazas, si me golpeas, si me ignoras, a pesar de que lo me digas, yo seguiré tu camino. Corri a ti y aunque no hiciste algun movimiento alguno, te abracé, lloré, boto cada una de mis cobardias, mi rostro se llena de las emociones que llevan tu nombre, no te puedo soltar, soy un enfermo egoista, pero no quiero compartirte, no quiero desaparecer de tu vida. No quiero.
-Lo siento Akira, lo siento...- Te lo dije llorando, lo dijé tantas veces que no me cansaria de gritarlo incluso. Sin embargo aunque no me abrazaras como yo, senti que estabas feliz, senti que...
-Tranquilo Taka, estoy aquí.- Habrá sido un sueño, ilusion o una caida de mi cabeza a un agujero profundo, pero por primera vez, después de mucho tiempo y de lo que te hice, me llamas por tu nombre y recibo de ti, un abrazo, que me hace estar más seguro, mucho más que antes.
Que te amo Akira y no puedo continuar sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario