-Oh! demonios cambiare ese sonido al móvil.- Eran recién las seis y media de la madrugada, tenia tiempo suficiente como arreglarme y llegar a la compañía, aunque tendré una cara de pocos amigos cuando me vea Yuu. No fue la mejor noche que pude pasar; mierda aun pienso en lo que me paso con el mocoso. Pero debo actuar como lo hace un profesional, recién es un niñato que conoce el mundo y debe entender que nadie esta bajo sus pies para besárselos. Me levante con pereza y siento el frio de la mañana. Cuando enciendo la luz del baño vi mi rostro en el espejo. -Que cara tienes Akira. Bueno tengo que pensar en algo positivo y hacer que el mocoso entienda bien nuestra relación.- Una relación completamente de trabajo.
El tráfico estuvo regularmente bueno; no llegue atrasado a la oficina como me ha ocurrido toda esta semana, pero realmente deseaba llegar tarde para no topármelo. Le dije a mi secretaria que si llegara Takanori me avisara y le dijese que estuviese en el estudio de fotografía, hoy toca de nuevo otra sesión. Solo que mi objetivo principal no es solo que logre el nivel de Uruha; sino mantener una distancia prudente. No eres un niño Akira y tu no estas para tener otro romance fugaz con un modelo bajo tu mando. Más cuando no lo puedo olvidar, que será de ti....Uruha...
Un golpe me saca de mis pensamientos, espero que no sea el mocoso; por favor que no sea él. Quiero una mañana tranquila!!!.
Otro golpe insiste nuevamente me despierta de mi mundo; ¿que me sucede esta mañana?. Ando idiota...
-Adelante.- Dije fuerte, regrese mí vista a mi correo, ni siquiera había abierto alguno y tenia más de 50 de Japón y fuera del país; demasiado trabajo y yo malgastando mi tiempo.
-Disculpe Akira-san; vine a mostrarle las fotos de ayer. Son las fotografías de Takanori y su- Ah...claro...era eso.
-No, son fotografías de Takanori, yo no pinto monos allí.- Le interrumpí enojado, me molesto el hecho de decir que el trabajo fue de a dos, ni siquiera fue eso; el mocoso me amenazo y actúe contra mi propia voluntad. - ¿Que tal quedaron?. - Trate de llevar el tema a otra parte, ya que el chico me observaba extrañado ante mi actitud.
-Pues, le soy sincero, para ser su primera vez; lo ha echo bastante bien. Mire por usted mismo.- Me entrego una carpeta donde se encontraba las 50 fotos de Takanori y unas 30 o menos; salía a su lado. Mire con detenimiento cada detalle de él, de la expresión de su rostro hasta su cuerpo; después de todo tenia razón. Takanori lucia bien, incluso mejor que algunos de sus compañeros. - En serio Takanori con más práctica podría superar hasta el mismísimo Uruha. Posee todos los requisitos para ser modelo.-
-Disculpa...¿Que has dicho?...- Si había escuchado su palabrería mientras miraba el trabajo del mocoso, pero no paso desapercibido lo que había dicho de él.
-Dije que podría superar a Uruha..- Respondió nervioso. Mi actitud se había vuelto tosca, me había molestado aquello, demasiado.
-Lo dudo; Uruha es uno de los mejores y no creo que el mocoso pueda superarlo. Es más seria perfecto sino fuera por su estatura, le mejoraría su cabello y algunos detalles de su rostro. Tendría que pasar mucho tiempo para que esa estupidez ocurriera.- Lleve mis manos hacia el escritorio sonriendo con malicia, me había causado gracia sus ocurrencias, yo aunque sea el manager del mocoso, se perfectamente que el mocoso no le ganaría por nada del mundo...
-Puede que tenga razón Akira-san...Pero sabe, yo confió en Takanori y aunque usted diga que no tiene posibilidad de ganar, va a sorprenderse después de los resultados que llegue a tener. Seguramente Uruha por su larga trayectoria sea más reconocido. Aunque eso sea un obstáculo para Takanori; como manager debería de confiar en él...No cree que es tiempo de que acepte que ha llegado alguien que puede ganar a Uruha.- No me sorprendí lo que me dijo el chico, después de todo había trabajado con el, cuando tenia a Uruha de modelo y el maneja información de lo que había sucedido años atrás. Dejo la carpeta en mis manos y luego sonrió. Si, el sabia y tenia la capacidad de ver incluso más que yo, lo que era algo innovador, o más bien dicho; el me había mencionado con anterioridad que llegaría alguien que le ganaría a Uruha.- Piénselo Akira-san, Takanori tiene lo que Uruha no posee y usted y yo sabemos que este chico en menos de un mes podrá sobrepasar a los mejores del país.-
-Eso lo veremos mi querido amigo, eso lo veremos.- Le dije traviesamente y asi finalizo nuestra pequeña conversación. Deje la carpeta entre otras más donde se encontraban las imágenes de mis otros modelos y me dirigí hacia el estudio. Por suerte no me encontré con Yuu y tampoco con Yutaka. Una chica me indico donde tenía que sentarme mientras veían como preparaban el lugar para la sesión, rastro del mocoso: cero.
-Wow pensé que no te vería tan temprano querido Akira.- Escuche por detrás mío, mientras unos brazos me atrapaban en un agarre incomodo.
-Suéltame Yuu, me molestas arg!!!.-
-Ya, ya, ya. Te veo con un genio, no creo que Takanori haya jugado contigo una mala pasadita, ¿cierto?.- Se sentó a mi lado, pero ignore su pregunta a lo que el solo rio. Luego de unos minutos, las luces traseras se apagaron; las cámaras se acomodaron y Yuu; bueno Yuu siempre que va a ver una sesión fotográfica lleva cabritas* para comer. Acaso piensa que estamos en el cine.
-Por favor guarden silencio, quiero que Takanori-san se sienta cómodo, por favor.- Alli estaba de nuevo el chico de la mañana. Sosteniendo con entusiasmo su cámara, mientras esperábamos al enano llegar.
-Oye Aki, quieres cabritas…- Me ofreció mi “serio” jefe.
-No Yuu, estamos trabajando.-
-Joooo, aburrido…Oh!!! Mira mira, wow que belleza..- Entonces apareció el mocoso, vestido de pies a cabeza de blanco. Sus cabellos revueltos y unos lentes de contactos azulinos. Las fotos tenían que ver relacionadas con la sensualidad de un perfume masculino, por lo que el fotógrafo Akito decidió que llevara traje liviano y luego pasaría a uno entre colores negros y blancos para destacar sus rasgos faciales como también su cuerpo delgado.
-¿Qué le ves de especial?. Lo veo igual que siempre.- Yuu me miro raro, pero luego regreso su mirada al mocoso. Akito le dijo que se colocara al centro de una pared de vidrio y que de hay iba a sacar unas fotos con unos lienzos negros a su alrededor.
No transcurrieron mucho minutos para que me sorprendiera de que detrás de Takanori caí una especie de cascada artificial, mojando parte de su cabello y luciéndolo más atrayente a la vista. La mayoría de la gente que se encontraba allí miraba anonado al mocoso, pero yo…nada, solo veía a un chico que…¿Qué esta haciendo?.
Takanori había dado paso atrás mojándose por completo, sus ropas ahora transparentes jugaban un papel importante en mostrar la sensualidad de el. El mocoso estaba haciendo prácticamente lo que quería con la cámara, con sus poses, con la mirada que no creía ver en el. Tocándose a si mismo, moviendo su cuello para exponerlo de mejor manera, sus traviesos cabellos atrayendo, llamándome la atención. Lo miraba, una y otra vez, recorriendo su figura, el lo había notado.
-Akira, hombre tenemos al mejor chico del año. ¿Akira?....¿Akira?-
Alguien me hablaba pero no prestaba atención, tenia ojos para el mocoso, porque me estaba seduciendo y yo estoy cayendo a su juego. No, Akira debes dejarte en claro, es un modelo, un menor, es…Dios…Takanori….
Llevo su mano derecha acariciando su pecho, bajando un poco más, acaso no le interesa que hay más gente que yo!!!. Hombre es mi idea o aquí hace mucho calor. Me desabroche la corbata en cuanto su mano empezó abrirse de debajo de la camiseta, mostrando su ombligo; dibujándolo por su alrededor. Me estaba tensando, me corrí mas de una vez los cabellos hacia atrás, espero que Yuu no note lo nervioso que me estoy poniendo. Por milagro santo las fotos terminaron y por decisión propia me fui al camarín donde se encontraría el.
Estaba la peluquera, así que le comente que necesitaba hablar con el…a solas….
Tenia una toalla en su cabeza, secándose con tanta tranquilidad que no noto que me encontraba con el.
-¿Ahora te dedicas hacer casi un desnudo en la cámara.- Dejo de hacer lo que estaba haciendo y me mostro su rostro.
-Solo cumplía con la petición de la compañía. Además, no la paso nada de mal viéndome Akira-san.- Nuestros ojos se miraban desafiantes, el estaba tomando las riendas del asunto y eso definitivamente no tiene que suceder.
-Soy hombre y como ya sabes soy gay; tampoco soy de fierro.-
-Si lo se, por eso mismo quería abrirle el apetito a su cuerpo, Akira-san…- Se acerco lentamente a mi, no hice nada para evitarlo, porque no iba alejarme de un mocoso como él. Además sus palabras tampoco me llamaron mucho la atención, no hasta que su mano llego a mi miembro. Alli quise retirar su mano, pero atrapo mi mano con unos de los lienzos que tenia. Me acorralo contra la pared, y mantuve mi postura fría. – Note como me miraba…- Solté un suspiro al sentir su lengua lamiendo mi cuello. – Pero la realidad es otra..- Toco un poco más fuerte mi miembro, provocando que dejara salir un gemido y su boca ya estaba en mi oído. – Y a quien trataba de seducir no era usted sino a Yuu.- Rio triunfante, dejándome en blanco.
Así es de rápido olvidar y así de rápido quería por alguna razón matar a mi amigo. Celos, no; definitivamente no pueden ser. Pero no pensé ni dos veces y lo atrape en mis brazos cuando me soltó de su agarre, lo próximo que busque fue atrapar su boca con la mía. Aunque puse resistencia, no lo deje hacer nada y respondió a mi beso. Luego de morderle el labio inferior, me acerque yo a su oído.
-Conmigo no juegas mocoso, así que ten cuidado con lo que haces.- Susurres esas palabras con enorme autoridad y lo apreté mas hacia mi.
-Tu tampoco Akira juegues conmigo, sabes que te vas a quemar…- Dio otra vez un beso a mi cuello. – Y que te vas a volver un loco en cuanto toques las puertas del infierno.-
Me aleje rápido de el y me saco su lengua. Estábamos en empate, uno a uno. Aquí alguien tenia que ganar y yo debo ser quien gane.
No hay comentarios:
Publicar un comentario