jueves, 10 de febrero de 2011

¿Quien dijo que importaba el tamaño? Cap.1.

-Yuu!!!- Ese es Shima, me gritaba desde lejos, mientras yo me acercaba para ir a buscarlo a la salida del instituto. Una vez que llegue a su lado, se lanzo a abrazarme casi botándonos al suelo, era una costumbre que tiene desde que somos pequeños.


-Ya Shima, si estoy a tu lado, vámonos tenemos que regresar pronto a casa, mama y papa han ido a visitar a nuestra tía y me ha pedido que cuide de ti todo el día. - Shima me miro con ojitos de felicidad, le gustaba pasara tiempo conmigo, día y noche, si tenia oportunidad de dormir conmigo, lo aprovechaba o inventaba la excusa para hacerlo.


-Ya hermano...Etto...¿Po..podemos irnos tomados...de la mano...Yuu..?- Me pregunto tímidamente, en realidad, no me molestaba, nunca lo haría, pero hay un pequeño detalle del cual apenaba a Shima y me enojaba a mi...


-Si, claro que podemos, así me siento seguro de tenerte a mi lado - Le tome su mano y nos fuimos así de regreso a casa.


El camino fue lo mas normal posible, pasamos a una tienda que estaba cerca de nuestro hogar porque a Shima le apeteció comer dulces, así que le di dinero para que fuera a comprar su golosinas. Aunque Shima no le gusta entrar solo a esos lugares, tuve que acompañarlo. Una anciana nos atendió, Shima escogió sus dulces y me dirigí a pagarle a la abuelita.



-Disculpe...¿Cuanto es?- Le pregunte.

-No te preocupes llévatelos gratis.- Me respondió gentil ella.

-Pero...¿Porque?-

-Se ve que tu hermano mayor te quiere mucho y te da en el gusto de comprarte tus cosas "pequeñito" - Gran error. Ya tenia claro de que sucedería esto, pero me molestaba. A Shima siendo mi hermano menor, lo comparaban como mi hermano mayor, por el hecho de que "yo" soy un poco más "bajo" que él.



Salimos de la tienda, Shima estaba feliz por sus dulces y yo mostraba un semblante disgustado, me cansaba que dijeran que Shima era el mayor, si yo lo era realmente. Pero él no tiene la culpa de eso, yo soy el pequeñito, es el grande, sin embargo, eso no causaba un cambio en nuestras personalidades, ya que Shima siendo de apariencia mayor, era todo un niño chico.



-Yuu..¿Estas molesto?- Me pregunto una vez que entramos a casa.

-Claro que no, el tamaño no importa, después de todo...Tú eres un niño chico y yo soy tu hermano mayor, eso no lo cambia nadie- Le acaricie su mejilla y limpie algo de sus lagrimas que tenia en ese momento.



Le dije a la nana que cuidara de el, mientras yo estuviera en mi habitación estudiando y terminando el trabajo que tenia que entregara para mañana. Unas dos horas, no vi más a Shima, mi mirada estaba solo situada en mi pc y las cantidad de información que llevaba para el trabajo. Decidí descansar por un momento, pero preferí continuar con mi tarea, hasta que sentí unos golpes en mi puerta, ya sabia quien era, estaba seguro que "otra" vez paso "eso".



-Shima, pasa -

-Disculpa, Yuu- Lo vi con su pijama y un cojín en mano, el que cubría su parte baja y parte de su abdomen, estaba sonrojado, respiraba algo agitadamente y en sus ojos se notaba un brillo especial.

-Si dime..¿Te sucedió algo?-

-Pues...¿Quería preguntarte algo..?- Miro hacia el suelo tratando de esconder su timidez y su sonrojamiento.

-¿Porque estas sonrojado?...¿Acaso es muy importante Shima?- Vi como su cuerpo temblaba ligeramente ante mis palabras, ya tenia algo en mente, puede que él allá estado haciendo cosas que los adultos miran o hacen.

-Esta noche...puedo dormir contigo...Tengo algo de...miedo..- Parece que fallé, en fin, ya estaba a punto de terminar mi trabajo, pensándolo bien, hace mucho que no dormíamos juntos, era una oportunidad para retomarlo.

-Bien, deja colocar una palabra y me acuesto a tu lado; tú por mientras colócate en la cama y espérame, ne...-

-Ya, te espero hermano mayor..- Cerro la puerta tras suyo. Luego abrió las ropas de mi cama y se recostó en ella, aun sin cubrirse del frío, dejándome ver sus piernas delgadas y formadas y su buen cuerpo. Acepto que Shima me atrae algo, pero como hermano mayor de él no puedo sentirlo, así que prefiero dejar mis deseos prohibidos y cuidar de él, aunque piensen que él es mi hermano mayor.



Ahora que lo pienso seriamente, no seri tan mala idea de demostrarle a Shima que yo a pesar de ser bajito tengo cosas de mayor...



¿Quien dijo que el tamaño importaba?..
Eso lo tendrá que descubrir tu Shima...jijiji...

1 comentario:

  1. Me encanta, lo había leído hace mucho tiempo, no creía que volvería a encontrarlo. Me encantó tu Blog, amé la historia de "Romance Ilegal". Aún nosé como describirlo, pero me encantó.

    Lindo Blog, ¡saludos!

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