-Veamos Señorito Shiroyama...Llevas usted más de cinco horas, tratando de convencerme que lo que acabo de mencionarle NO es lo que le sucede...Pues dígame usted entonces, ¿ que le sucede?.- Me miraba con algo de enfado en señor gordito y bigote de brocha, daba miedo, igual es entendible, llevaba bastante hablándole sobre "mi ejem ejem pequeño problema", pero que ni tampoco yo sé lo que me sucede, pero lo que si se, es que era TODO MENOS LO QUE ME DECIA ESTE IDIOTA!!!!.
-Mire doc, debe estar en primer contento, sabe me prometí a mi mismo no llegar a este punto, de tener que contarle mi humillante secreto y segundo, no esperaba tener que estar aquí sentado como piedra para que USTED!!!- Le apunte con el dedo, acusadoramente. - Me venga con ese cuento que acaba de mencionar.-
-Si no es lo que yo le acabo de decir...- Respiro hondo y se levanto del asiento suyo detrás de ese viejo escritorio, se le veía una venita en la frente que parecía crecer a velocidad luz, uy!!! en verdad está grande esa venita de enojo. -¡¿Para que viene a contarme su estúpido vicio sexual?! Jaaaa!!! y lo peor...- Repite la misma acción mía de apuntarme con el dedo, quedo mirándole sin entender. -¡¿Porque no acepta que usted acaba de tener una fijación homosexual por su mejor amigo?!.-
-Y le acabo de repetir que NO soy gay!!!- Me levante igual de enfurecido y golpee con fuerza el escritorio, quedamos ambos mirando quien mataba a quien primero. -No porque le diga que me he fijado en la boca de mi mejor amigo, significa un paso a que me guste u otro indicio que se conecte con el mundo homo.-
-Bien, si no quiere aceptar su extraño vicio, le aconsejo que se pregunte a si mismo. ¿Porque busco una respuesta absurda para una pregunta absurda de como es la forma de la boca de su amigo?, créame, es el primer y estúpido caso que me toca tener que escuchar por cinco horas, una tontera de fijación por unos labios que de seguro a su amigo debe darle exactamente lo mismo.- Punto a favor del viejo este. Después de todo tenía razón, yo soy el tonto que se preocupa de una boca peculiar y que para rematar Shima, ha estado extraño, demasiado para mi gusto extraño.
-Tiene razón doc...Así que...no pienso pagarle esta tonta sesión de psicología.- Tome mi bolso y me fui a paso lento, mientras el hombrecito estaba atónito a lo que escucho.- Hasta luego doc.- Me despedí de él, sacándole finalmente la lengua. Hay estaba de nuevo el Yuu que era siempre jeje.
Como no gane mucho con el doc, debo resignarme a la triste vida que he comenzado a llevar, con Shima las cosas no son las mismas de siempre. Ha habido bastante noches en las que conciliar el sueño es un placer perdido, debido a los frecuentes errores de video porno que mi amigo colocaba en el televisor, me mato la curiosidad de gato y vi con mis propios ojos…Porno gay…Deberán de imaginar el sufrimiento de “al día siguiente”, cuando Shima corría a mi, lo peor que somos vecinos de al lado, incluso hasta nuestras ventanas de habitación están más cercas de lo que muchas chicas desearían tener junto con él.
Como no asiste a clases, me fui derecho a mi casa, no quise pasar a ver a Shima a clases, porque simplemente no quería ver por un día al menos ese sitio completamente blanco con viejitos de edad de piedra y niñas chillonas con su música pop. Sorry, odio esos grupos que bailan, que le encuentran me he preguntado mucho, y si me pongo a conversar con alguna chica sobre el tema, estoy seguro que terminare escuchando el buen cuerpo que se gastan y cosas por el estilo.
Mi móvil comenzó a sonar justo cuando estaba cerca de mi casa, saque el aparato y en la pantalla azul, salía que era un mensaje de Shima.
-Y a este, ¿ que le dio?- Apreté leer mensaje con calma, que se conservo bastante poco, el mensaje, no…debe ser de otra persona…pero dice Shima claramente…es que…no lo creo….- Este niño...Piensa que está jugando bien, ya verá cuando te atrape pato de mierda.-
Corrí camino a casa, no importando si estaba mamá o no, abrir la puertas de la entrada y la reja, fue pan comido, pero me detuvo justo al frente de mi cuarto, siento que algo malo va a suceder, algo que va a cambiar la historia de mi vida, vaya que suena de película, pero de que va a cambiar, eso es cierto. Con temor, mucho temor, gire la perilla de la puerta y decidí esconderme detrás de ella, para no ser descubierto. Mire mi cama, estaba su bolso, un poco arrugada las frazadas y un olor a la colonia deliciosa que se gasta con el dinero de la tía.
Pongo un pie de manera silenciosa y fue el peor error, no me fije que Shima estaba detrás mío y sus brazos rodearon mi cuello, matándome en un abrazo que me quita la joven vida que tengo.
-Al fin llegas Yuu-chan.- Reía juguetón, claro, si el estaba feliz arriba mío y yo debajo como un caballo a su merced.
-Shima..-ma…su..sueltam…me…me matas..idio..ta…-
-Oh…Lo siento Yuu-chan, es que me daba risa verte escondido de mi. Como si te fuese a morder.- ¿Quién sabe si lo haces?, conociéndote, antes te gustaba abrazarme como almohada, y no era para nada agradable.
-Cof cof… ¿Qué haces acá?, deberías de estar en clases.- Le pregunte, cuando ya estaba sentado en mi cama, con su corbata desordenada junto con su camisa levantada de mangas, vaya vaya que Shima se ve menos niña.
-Si se, pero estaba aburrido sin Yuu-chan.- Ya comenzó con la actitud de niño chico. Dios dame paciencia. –Además que…quería ver a Yuu-chan pronto y tenerlo para mi solo…- Eso…fue impactante, bueno, no es común que un chico le diga otro esas palabras…
-Como si nunca me tienes para ti, ya dime la verdad, habla luego Shima.-
-Yuu-chan…Tengo un gran problema y tengo que decírtelo..- Se le notaba el cambio de expresión, estaba con un deje de tristeza y preocupación, vale, Shima es bipolar, y una niñita cuando quiere, más anotaciones mentales sobre mi amigo al archivador de cerebro que tengo.
-Puede confiar en mi, lo sabes, así que dime ¿Cuál es tu problema?- Me sente a su lado y lo atraje a mi, abrazándolo, como el hermano que es.
-Es que..Yuu-chan, creo que me está gustando alguien y eso es malo.- Apretó el pantalón con sus manos, sin mirarme aun. Esto me preocupa, no hay nada malo que le guste alguien, incluso es una muy buena idea que tenga una chica a su lado…Una chica…
-¿Por qué es malo Shima?, es bueno que te guste una chica, digo; seguro tienes una oportunidad con lo lindo que eres-
-No soy lindo Yuu.-
-Si lo eres tontito.- Le tome su rostro entre mis manos, quizás he malgastado mucho tiempo en ver su boca, porque realmente sus facciones son finas, difíciles de encontrar en un chico, además de lo simpático y atento que es. La chica que le guste es realmente afortunada…le envidio…le…¡¿Qu—que?!. – Como pienso eso…- Me dije sin soltarle el rostro y viendo a otro punto menos sus ojos, esto está mal.
-¿Te sucede algo Yuu?- Le vi y note un pequeño sonrojo suyo, se ve adorable, pero jamás en mi vida tuve pensamientos de envidia a alguien, bueno, no cuando se trata de que mi amigo le guste una chica.
-No, nada hablaba solo…Es todo.-
-¿Seguro?-
-Si, tranquilo, son tonteras mías.-
-Lo siento Yuu, es mejor que hablemos más rato si quieres.- Tomo sus cosas y se fue de mi cuarto dejándome un “hasta luego, te quiero mucho”. Una vez que deje de escuchar los pasos suyos por mi casa y la reja sonar. Quede perplejo. Como amigo debo apoyar a Shima, él tiene la edad suficiente de que le guste una chica, incluso de poder tener relaciones con una.
-Pero no quiero quedarme solo…- No Yuu, no es la respuesta a que si Shima decidí confesar sus sentimientos a esa persona. –Entonces ¿Por qué?.- Realmente me he acostumbrado a tenerlo solamente para mi, que de solo imaginar viéndolo de la mano con una chica hermosa, me da rabia, no estará más para mi, sino para ella, ya que la prioridad de nosotros los muchachos en primera estancia es tener noches de sexo y sexo con miles de mujeres, sin embargo.
-He dejado de mirar a Shima…con ojos de amigo.- Tape mi boca, acaso pienso lo que digo antes de soltarlo. –Naaaa deben ser ideas mías.- Me convenso de eso, probablemte solo sean celos de amigos. – Si Yuu, son solamente celos de amigos jajaja…- Me rio como un loco, por cada tontera que mi cabeza copia y pega mal, me dolía tanto mi estomago de reír que cuando deje de reír y vi la foto de una chica play-boy frente a mi puerta, solté otras palabras…-Malditas perras sucias, que me lo quieren quitar…-
Que quede claro, son solo celos de amigo…OK!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario