jueves, 10 de febrero de 2011

Tú boca es rara, pero me gusta. Cap. 4.

Que flojera!!!!.
Pensaba en dormir todo el santo sábado, pero bueno estoy aquí.




Oh!!! se preguntaran donde estoy, pues ahora mismo me encuentro en la puerta de la casa Shima, esperando a que llegue con sus cosas para que vayamos a mi hogar. ¿Porque tiene que venir conmigo?. Se me paso un pequeño detalle, nuestras madres son amigas, no; ni siquiera eso son como las amiguis inseparables de toda la vida. Ya que esta llegando el verano han decidido pasar sus vacaciones juntas, dejándome a mi el más responsable de los dos a cuidado suyo. Bueno, bueno; yo le dije a mi madre que no quería ir y Shima, extrañamente también le dijo lo mismo a la tía.




Por ahora, no hemos echo nada de cosas traviesas y nada que este relacionada con el "sexo" u algo similar a eso. También, la idea de la boca de mi amigo, la deje de lado; después de todo el doc. tenia razón. Le di mucha importancia a una boca que quizás en alguna parte del mundo se encuentre también en otra persona. Ahora que lo pienso, justo nos había tocado un fin de semana largo, ósea; tres días con mi amigo patuno en casa. Nada mal, sino me aburriría como en clases. Después de casi media hora, Shima se digno aparecer con un...maleta, era de esperar de todas maneras. Suele preocuparse de su imagen y que tiene que verse bien siempre y muchas boberías de nena. Para mi, siempre se va a ver; ¿para que preocuparse tanto de su apariencia si es guapo?. Lo digo como amigo que soy.




-Lo siento Yuu, pero ya sabes como soy en cuanto a mis cosas.- Dijo divertido, mientras tomaba su maleta, así avanzábamos luego en llegar a casa. -Eh...Yuu...yo puedo llevar mi maleta, no es molestia.-


-No te preocupes, no pesa mucho y si la llevas tu, nos atrasaremos mucho.- Se quedo callado y se extraño por mi actitud, pero Shima, realmente a veces eres una tortuga. No paso mucho para que lo viera caminar a mi lado, mientras llevaba su mano izquierda a mi brazo derecho y abrazarse a mí. Puede que seas todo un nene Shima; pero eso me agrada mucho de ti.




Después de haber llegado a mi casa desde la residencia de su tía, debido a que se había ido allá y me había llamado temprano para que lo fuera a buscar. No dejo de abrazarme y contarme rumores de algunos chicos, como a quien le gustaba esta chica, y de vez en cuando me preguntaba si hallaba alguna bonita entre ellas. Le mencionaba que sinceramente me importaba su físico y nada mas, que para estar con alguien, no me siento lo suficientemente maduro y mucho menos soportar las mañas que tengas esas fieras. Vi la nota que dejo mama antes de haberse ido y mi amigo se quedo esperando en el living, mientras iba por unos refrescos. Saque dos botellas de cerveza, habia que aprovechar que no estaban las señoras normas y prohibiciones en casa. Le di una a Shima y me senté al lado suyo, para descansar del viajecito ese.




-Ahhhh...Estas helada como me gusta.- Di un suspiro y regrese mi vista a ese grandioso sabor que tenia en mis manos, ese liquido quemante y delicioso que nubla mis sentidos.


-Si, esta muy buena. Hace mucho que no probaba alguna.-


-Demasiado tiempo comportándonos como unos buenos, pero tenemos tres días para hacer algo genial. ¿Se te ocurre algo Shimita?.- Bebí nuevamente mi lata, esperando escuchar la respuesta de él. Me sorprendi en cuanto voltee a verle y el ya estaba que digamos algo ebrio, aunque tiene un poco menos de resistencia que yo, no esperaba que fuese a caer rápidamente.


-No se...no se me ocurre nada Yuu...- Se cruzo de brazos, haciendo un puchero. Lo que me molesta de Shima, es su raro comportamiento que adquiere en cuanto su cuerpo se llena de cerveza. Es una actitud bipolar y por lo que veo hoy, esta en estado infantil.


-A mi tampoco, así que nos aburriremos como gatos aquí. Bien, veamos que hay en la televisión.-




Alcance el control que estaba a un lado del mueble del equipo de música y me acomode al lado de mi amigo. Se abrazo a mí, un poco extraño aquello, no suele ser muy cariñoso en un día completo, y tampoco era tan tarde, eran recién las tres de la tarde. Supongo que debe estar sentimental hoy...Cambie los canales perezosamente y Shima estaba contándome un chiste que no se le alcanzaba entender en gran parte. Me asuste cuando su mano me quito el control y la programación se detuvo en un vídeo de la famosa lady gaga. No me gusta mucho su música, ya que soy de otro estilo. Pero tal parece que mi amigo me esconde cosas, debido a que en cuanto la canción llamada "Alejandro" empezó a sonar, el estaba murmurando la letra.




-No sabía que ahora te gustara la música de ella.-


-¿No te dije?, jejeje es que es taaaaaaaannnn movida...que me hace querer hacer cosas malas....- Una punzada me dejo helado, estoy pensando que algo malo iba a ocurrir aquí y que yo seria el mas afectado.


-Así que cosas malas; eh...¿Como cuales Shimita?.- Y a pesar de que sabia o tenia la idea de que algo no iba bien entre nos, le seguí su jueguito. Me parece que quizás no la pase tan mal...


-Mmmhhh...Cosas traviesas pues Yuu...¿Quieres que te enseñe una?.- Vi su rostro aproximarse al mio. Le dio volumen alto, espero los vecinos no lleguen a molestar. Lanzo el control lejos de donde estabamos y llevo su pierna izquierda al lado contraria donde estaba la otra. Se sentó arriba mío y yo estaba muerto de la risa, parecía una mujer en esta posición.


-Ohhh...el gran Takashima me va a enseñar algo malo...Mhhh, sabes, nunca te he dicho...- Si, la verdad lo que iba a decirle jamás se lo hubiese dicho, pero una neurona me estaba fallando bastante mal. Toque un poco temeroso sus muslos por sobre el pantalón, agacho un poco su vista en donde yo le tocaba y unos suspiros cerca de mi cuello, me daban cosquillas y algo más. - Y supongo que nunca pensé decírtelo, pero tienes bonitas piernas.-


-En...¿en..serio...Yuu?..- Un pequeño sonrojo se pinto en sus mejillas y nuestras respiraciones se agitaban a velocidad flash.


-Si. - Mire aquellos muslos, tan grandes; tan suaves, tan...deseables...En este instante me dan ganas de tocarlas sin algo que evite hacerlo. Deben ser suaves, lizas, de un tamaño envidiable de seguro. Que piernas!!!...


-Yuu...Esto...va mal...- Se quería salir de mi, pero abrace su cintura. No quería que se fuera, no ahora.


-No va mal, solo te he dicho que tienes bonitas piernas y...tu boca...- Me perdí en sus labios.


-¿Que tiene mi boca?.- Pregunto tímido, que cohibido, que lindo se ve...que QU....¡¡¡QUEEEEE MIERDA ESTOY PENSANDO!!!!.


-Tu boca...es rara...- Dije sin pensar un segundo antes. Shima abrió sus ojos como platos y yo; no sé...estaba a punto de hacer algo que no va con lo macho que soy. Hombre ¡¿Que le ibas a decir?!.


-....Porque siempre tienes que salir con mi boca Yuu...-




Se salió de arriba mío con una mirada fría. Supongo que debió enojarse conmigo, pero venga!!!. Estaba a punto de soltar que era una boca más que linda, más que deseable, se me estaba haciendo agua a la boca. OH!!! Dios!!! el doc. tenia razón. Estoy teniendo pensamientos impuros, NO; ni siquiera es peor eso. Sino que es con mi mejor amigo y más encima esta enojado, debo aburrirle tanto con que lo moleste con su boca. Pfff...Grande Yuu, te aplaudo por estar pensando cosas indebidas y por hacer que Shima se sienta mal.




Joder! Ojala estos días no pase nada de esto de nuevo. Si tuve un pensamiento sucio a su boca ahora, ¿como será cuando me fije en otra parte de su cuerpo?. Y ya estas empezando ahora por sus piernas!!!!.
Hay Yuu!!!!. Debí haber viajado con mi madre. Por que justo ahora la necesito.

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