Bien, de echo no se donde empezar, no se como fue que de la noche a la mañana el mundo cambia, y lo menos creíble que fue para algo totalmente amargo a una felicidad inexplicable. Se que ahora es un "demasiado tarde"; sin embargo, antes de haber sentido el rechazo por completo, la sensación de ser "querido" me inundo en un plano blanco. En ese instante, el tiempo se detuvo en la inmensidad de este planeta.
Eran las tres y media de la tarde, hace unos 15 minutos atrás, había terminado la visita de mi madre, después de varios minutos en los que sentí el peso de mi culpa, entendí los sacrificios que ella hacia por mi. Solo yo, fui el idiota que no pudo ver más allá de lo esforzada que llegaba hacer en la mayoría de las veces. Por otra parte, acepte un trabajo el cual no solo me arriesgaba a mi mismo, sino también a mi mejor amigo; al fin y al cabo, yo siempre tengo la culpa de que todos terminen preocupados o dañados. Me odio saben, ¿porque soy débil frente a lo que me ocurre?, se que las cosas tienen solución y aun así, siempre acaba de peor manera. No involucre algo tan pequeño, involucre lo más importante que tengo y no me detuvo a un puto segundo pensar más.
¿Tiene que ser así el amor?, ¿hasta que punto puedo llegar a cegarme?. No, me equivoco; esas son mis excusas, podría haber dicho "no" cuando Reno nos propuso el trabajo, pude haber dicho "no" a las mentiras que le di a mi madre, debí haberle dicho "no" a cada una de mis estúpidas decisiones y sin embargo...y sin embargo...¿Hubiese sido inevitable?.
Claro que es inevitable jajá...ocultar unos años más mis sentimientos, no causaría algún problema, ósea estudiaría alguna carrera, seguiría visitando a Taka, mi madre descansaría de lo pesado de su trabajo y Yuu...Yuu estaría con una persona...que lo amara como se merece...
Simple. Yo no puedo darle lo que es "felicidad"; él de seguro debe sentir asco por mí, o más bien dicho "lastima". No veo mayor motivo para que me visite la semana completa, a no ser que soy realmente una persona que necesita de su total compasión para que lo haga. Él es alguien mayor, tiene experiencia y sobretodo dudo que se fije en una persona como yo. Las chicas lindas y pequeñas, de rostro suave y sonriente, deben ser su tipo ¿no?.
Una chica que lo reciba en casa, que el amor se refleje en sus ojos y con él logre la conexión perfecta. Los hombres no deben llorar, y aun así lloro...
Los hombres no tenemos piel suave y solemos ser bruscos para demostrar nuestras emociones, y aun así lloro…
Los hombres no podemos dar la máxima expresión de felicidad en la vida, la de procrear, y aun así sigo botando lágrimas...
Los hombres no cedemos en la mayor parte del tiempo, no llegaríamos a ser un total complemento el uno con el otro, y aun así duele aceptarlo.
Quizás, la mejor decisión que tome y tomare en mi vida será renunciar.
Tengo que renunciar a Yuu, renunciar a esos meses, botar cada segundo que se consumió en un nuevo recuerdo de él.
En realidad, experimentar el rechazo nuevamente...No sea peor, solo es un limite que te recuerda, que ya la carrera termino.
-Takashima-san, tiene visita del joven Shiroyama.- Una ultima vez no será malo, por ahora seré un ridículo egoísta contigo. - ¿Quiere recibirlo? - Dejo a un lado de mi cama unas galletas con su siempre agradable sonrisa que me ha entregado desde que llegue a este lugar.
-Si, por favor...Ah, muchas gracias Sasaki-san por las galletas.- Levante mi mano y cogí una de ellas, eran deliciosos los postres que ella sin deber hacia, las traía para mi y unos chicos más que estaban en el mismo piso que yo.
-De nada, espero que esta vez si puedan ser sinceros.- La vi desaparecer por la puerta justo cuando iba a responder ante lo dicho, pero ya Yuu se encontraba en el lugar donde había estado antes Sasaki-san. Debo confesar, que aunque quiera eliminar esto, mi pecho no deja de latir, este ha sido el peor error. El peor...
-¿Te encuentras mejor, Takashima?.- Se sentó en la silla en la que me ha estado observando desde el inicio, a veces traía cosas de comer, se quedaba más tiempo de lo que era la visita, y no demostraba tomarle importancia a las enfermeras cuando le decían que debía marcharse.
-Si, estoy mucho mejor, Sasaki-san dijo que en 2 o 3 días podría el doctor darme de alta y estar con mi madre luego.- Estos son nuestros últimos días Yuu, ¿los recordaras como yo?.
-Vaya, eso es una muy buena noticia, pronto estarás con tu madre y ella estará feliz de tenerte de vuelta.-
Eso esperaba escuchar de su boca, que ya no tendrás que seguir sintiendo la culpa de nada; yo no continuare siendo un malgasto de tiempo y las visitas se acabaran. Regresaremos a nuestras vidas comunes, hay que alegrarse, si...estoy feliz Yuu...estoy feliz de que no tendrás un peso en tu espalda que no te corresponde, me alegra saber que ya tu odio hacia a mi; lo tengas que esconder con tus gestos. ¿Es una buena noticia?.
-Supongo que Takanori-kun podrá visitarte sin preocupación alguna y bueno...- No obstante, pude notar un extraño comportamiento hoy en él. Algo le estaba pasando y no puedo hacer absolutamente nada. - Bueno...ya-ya sabes...Estarás con tu amigos y no con un viejo amargado como yo, eh.- Sonrió melancólico, ¿Por qué se esta tratando de esa manera?.
-¿Co-como dices Aoi-san?. Ud…bueno…tu no eres un viejo amargado, la verdad eres alguien realmente increíble y jovial, ni siquiera demuestras la edad que tienes, ósea…- ¿Qué estoy haciendo?. Animándolo sin ninguna razón aparente, y porque él me mira así, no…no quiero que me observe de esa manera. No ahora. Deten..
-¿En verdad…piensas eso de mi, Takashima?.- Aquellos ojos que adornaban un odio a mi, ahora eran de comprensión, ¿Qué te sucede Yuu?.
-Si…Yuu…yo-yo pienso eso y más cosas, así que no digas ese tipo de palabras. Hay mucha gente que de seguro creen lo mismo que yo.-
-Lo se Takashima, pero me gusta saber más que tu eres quien piensa eso.-
-Uh?!-
Me quede helado, no cabía en mi mente una situación como la de ahora. ¿Cómo debería reaccionar?. Estoy nervioso!!!. No se que debo decirle o hacer, no me estaba aceptando como alguien que le gustara pero estaba dejando un hilo de esperanza. Si fuera el mismo de antes, de seguro hubiera aceptado esas palabras, solo que ahora es distinto; yo debo seguir confiando en mi renuncia. Aun si me pone un pedazo de fe, porque ese pedazo también puede ser peligroso.
-¿Qu-que dices Yuu-san?. Solo soy un chico normal, no hay razón de alegrarse por ello. Además piense, cualquier estrella musical es feliz sabiendo que haya alguien que lo admira por completo, es lógico.- Él se quedo sorprendido, quizás no esperaba eso de mi parte.
-Tienes razón es lógico…- Miraste a un lado meditando tus palabras, luego regresaste a contemplarme detenidamente. –Entiendo que es lógico que una persona sepa los sentimientos de un fan suyo, pero Takashima, no le veo lógica a que tú me respondas de esa manera.-
-¿De que hablas?. No te entiendo.- Esquívalo, ponte a la defensiva.
-Vamos Takashima, ni tu te crees esa respuesta, o ¿ya me has dejado de lado?.- Mi pecho esta caliente, tengo ganas de llorar…No se da cuenta acaso que quiero olvidar mis emociones, no te quiero necesitar más Yuu. Entonces,¿ porque esta la necesidad de gritarle que no lo he dejado de lado, que pretendo hacerlo y me lo esta poniendo de modo difícil?. – Veo que no tienes nada que decirme…Perfecto, esto no será complicado como lo pensaba.- Se levanto de su asiento algo enfadado.
-¿De que hablas ahora?.- Te acercas a mí, colocando tus manos pálidas en mi rostro bajándolas a mis costados. Estas arriban mío sin quitar tus ojos de mí, estoy atrapado.
-Takashima, se que cometí un error contigo; no me siento orgulloso y tampoco debería de estar así de cercano hacia tu persona. Pensaste que me iba alejar de ti y que el odio que te tenia estaría siempre presente, ¿no es así?.- Solo asentí a eso, me estaba inquietando su conducta. – Ahora, se que será difícil de explicar, ni yo mismo entiendo mi situación, así que te diré con palabras claras lo que ahora estas evitando que exista…-
Mi semblante cambio; una gota cayó a las sabanas; de su camino varias más la siguieron. Si antes el primer beso había resultado ser frio, ahora un poco de calor lo cubría. No quiero que te alejes cuando estas cerca de mi, no quites tu rostro del mío, por favor continua diciendo esa frase, esa pequeña en letras pero enorme en sentimientos. Atrapo tu cuello en mis brazos y me largo a llorar, vergüenza, timidez, es una primera vez que me quema; que no se que puedo decirte. Besas mi oído y susurras nuevamente lo de antes
-“Me gustas”.- Quisiera verte al rostro, aunque prefiero esconderme y creer que no me has dicho nada. Rompiste mi renuncia, gran idiota…
-Lo siento, te hice llorar, no era mi intención.- Dejas un beso en mi cabello, continuas acariciando mi espalda para tranquilizar el llanto. Cuesta creerlo, y mucho. – No pienses que es una mentira, o algo así. De verdad que siento esto por ti, aunque nunca tuvimos oportunidad de hablarlo bien, pero…me basta con saber que quiero tenerte cerca mío, por favor no me dejes de lado, por favor…- Ríes un poco y se me contagia a mi. Me aleje de ti para verte mejor, una sonrisa me sacas cuando me haces un poco de cosquilla con tu nariz en mi mejilla.
-Eres un viejo idiota.- Te dije limpiándome la cara.
-JO?! ¿Qué manera de tratarme es esa? Yo confesándome y tu llamándome viejo.- Coloco un dedo en tus labios, comprendes lo que voy hacer.
-Lo digo, porque no se como eres capaz de perdonarme y de decirme eso, ¿no sabes lo que significa eso para mi?.-
-Lo se Takashima, no lo tomes como una venganza, ese no es mi estilo. Ven dame tus manos.- Las junto contigo fuertemente. – Escúchame bien, si te dije eso, es que esta cosa de aquí.- Apuntas tu pecho, en el sitio de tu corazón. – Se acelera, se vuelve una pelotita saltarina cuando te ve, y esto parece muy cursi, pero si pude hacer que me seguirías hasta ahora, hacerte disfrazar de mujer y hacer lo que has hecho por todos estos años, también quiero que te enamores más de mí. Takashima, no pongas ojos en otra persona, no hagas que este viejo se sienta triste sin su Shima.- Bajas la cabeza, ocultando tus ojos bajo tus mechones oscuros. Note el pequeño temblor de tus manos en las mías y por primera vez quise ser yo el que te consolara a ti.
Abandono una de mis manos de las tuyas y muevo tus mechones para tener una mejor vista del rostro de quien he seguido desde que lo conocí a través de un video, de 07:53 minutos; los que fueron suficientes para perder la cordura con aquel chico, con ese entonces mechones blancas cerca de su cuello, con el piercing que era un adorno diminuto más; a pesar de que adoraba ese aro, realmente siempre tenia en mente que no necesitabas adornos para verte bello, si ya lo eras y sigues siendo. “Que tonto”; si que lo eres.
-Yuu-san…- Al fin me puedo sentir seguro de llamarte como he querido desde que te vi por primera vez. – Siempre me tendrás contigo, amor…- Susurro acercándome a tu rostro. No se si te has sorprendido por lo que hice, o te lo esperaste. Solo tenía intención de no soltar tu boca de la mía, y sentí que el segundo beso tuyo, fue como el primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario