De un principio nunca estuve de acuerdo con esto, aunque demostrara muy poco amor por esos pequeños bobos, eran mis amigos, un tanto graciosos, yo soy mayor que ellos y los tengo como amigos. Pero a veces hasta lo más chiquitos son mejores personas que los adultos, que piensan de ti como el banco de bolsillo fácil.
Por otro lado, tengo a Reno, que ya no se que le está pasando por la cabeza a planear tanta idea loca, es como si quisiera hacer lo imposible de lo imposible por querer que esos cuatros estén juntos; debería de darse cuenta que no es fácil conseguir que las cosas cambien de camino, o mejor dicho que hetero cambié a ser un gay.
Me tienen preocupado esos tres, me siento más culpable y responsable de que sufran antes de tiempo, ósea Shima y Taka son menores aún, se están entrometiendo en situaciones de mayores y Reno no ayuda mucho a que se cuiden y los impulsa a su mundo de Bilz y Pap*.
Más ahora tengo el corazón y los nervios de punta, en cualquier momento pasarán cosas que no están en poder de mis manos, o pueden que hayan ocurrido, espero que no. Inclusive esos dos de Reita y Aoi, aunque no los conozca también me preocupan.
- Espero que no ocurra nada malo... -
- Siempre tan preocupado por los demás Kai. - De repente vi llegar a Reno, tenía unos moretones en el rostro, él no es de pelear, entonces...
- ¿Porque vienes golpeado?. -
- Una pequeña deuda pendiente con un príncipe y su princesa, nada grave - Dijo, corriendo un poco la silla y sentarse. Acomodándose en la barra.
- Se más claro, por favor. Sabes que las cosas no están siendo como lo eran cuando empezamos todo esto -Reno miró hacia abajo, escondió su rostro detrás de sus cabellos revueltos, me pareció más vulnerable de la última vez que lo vi llorando. Reno siendo de apariencia alegre y optimista, llega a un punto en el cual no sabe como reaccionar, su sueño siempre ha sido...
- Tienes razón Kai, disculpa. Me fui de peleas con Aoi, estuve con Shima está tarde. Lo vi salir de una casa, parece que de su novia, me dio coraje, que quieres que te diga, se estaba dando por vencido, entonces le hice algo, que espero me resulté; si no... -
- Siempre creyendo que eres un Dios que puede solucionar los problemas de los demás. Reno, date cuenta que debes preocuparte de conseguir tu propia felicidad, muchas cosas tienen su límite y alcancé. Confío en que no has hecho nada malo a Shima y Shiroyama. - Traté de levantarle algo el ánimo, pero insiste en mantenerse frío conmigo, buscando ese sueño de no...
- ¿Kai?...¿Has...amado como yo lo he hecho?. - No pensé que retomaría aquel tema, hasta pensé que ya no lo volvería hablar. Creo que es justo que se desahogué después de cuatro años de lo que ocurrió atrás.
- Mejor...Vamos a otro sitio más privado, así te diré la respuesta mía. -
Ambos nos fuimos camino a mi habitación privada, no quedaba lejos del salón del Pub, podría decirse que era la única habitación oculta que tenía. Esperamos un tiempo a que nadie observara como entrábamos, así fueron unos cinco minutos, al fin que pudimos entrar cuando uno de los chicos que trabajan hay nos aviso que podíamos hacerlo.
Cerré la puerta veloz, a lo que Reno se fue a sentar desganado al sillón. Serví dos copas de licor, le llevé un copa, la recibió, y se le quede mirando con nostalgia. El suave movimiento que hacia ese liquido, la manera elegante en que se movía en ese circulo transparente, yo también me sumergiría en esa extravagante forma de mirar un punto vació.
- Ya te puedo responder, así que escucha con atención. - Bebí un poco, saboree el saber dulce y amargo, repasé mis labios con mi lengua.
- Lo estaré haciendo, respóndeme Kai.. -
- Como me has preguntado, amar como tú lo hiciste, no he llegado. Pero si he amado a alguien como algo que no puedes dejar pasar por un minuto. Antes de que te conociera tenía una relación con un hombre, en ese entonces yo era joven y el mucho más mayor que yo. Pensaba ¿Esto es bueno?, mi madre trabajaba y mi padre nos había abandonado, por lo que busqué un trabajo, en donde le conocí, no era mi jefe, era un superior. Recuerdo que cuando me abrazo por primera vez, los colores se me fueron de golpe al rostro, llegue a creer que era un acosador, y no era. Le atraía de hace tiempo, yo no sabia nada, nadie sabe como reaccionar a las cosas, entonces me deje llevar por su perfume, sus caricias, sus besos. Le entregué hasta una primera vez y luego... -
- ¿Luego qué? - Esa vez, la más dolorosa de mi vida, sentí que lo estaba viviendo en ese preciso instante. El corazón se me paralizo y extrañamente, quería llorar después de doce años desde que termino aquel romance.
- Luego...De haber pasado tantos momentos juntos, supe que estaba casado, que tenía dos hijos, una hermosa mujer, y me tenía a mi. Le pregunté el porque el esconderme aquello. Más recibí una respuesta que no pensé escuchar, me dijo "¿Que quieres que te dijera?. Necesitaba algo nuevo en mi vida, y tú llegaste para hacerlo. Ahora me siento satisfecho y no necesito nada de ti, ni tu cuerpo ni tus ridículos sentimientos". Le di una cachetada, lloré como nunca lo hice y me fui corriendo para huir de todo, sobretodo de él, de ese que amé como una locura. Llegué a la estación de trenes, quería lanzarme a las vías y acabar el dolor, cuando reaccioné antes de suicidarme, una mujer me sostuvo por detrás y evito que lo hiciera. Me dio consuelo, deje verme llorar ante esa desconocida mujer, finalmente le di las gracias y me sorprendí más, al verlo llegar y acercarse a ella afectivamente, era su esposa. La mujer del hombre que yo amaba me había dado consuelo, quería decirle la verdad, sin embargo, la gentileza de esa chica me ganó por completo, me dio repugnancia pensar en la basura de hombre que tenía y la basura en la que me había enamorado. Después trabajé duro y los conocí a uds. tres, trío de locos que supongo no me dejaran de preocupar por nada.... - Había comenzado contando la historia un tanto triste y termino riéndome del rostro de Reno, también creí que iba a recordar las heridas, sólo que ya no se puede hacer nada, hay que dejar que las cosas sigan por nuestras propias responsabilidades.
- Kai, no pensé que tú... -
- Que yo era gay, y que tuve una relación así. También podría decir eso de los chicos, pero era muy obvio su atracción por aquellos músicos. -
- No me refería a eso...Es que...A pesar de lo que te hizo ese tipo, tu no...No dejas de regalar una sonrisa... - Me dijo sonrojado.
- Si me encasillo demasiado a recordar el pasado, no crees que estaría cortándome las venas o tomando pastillas. Pensamos que es fin del mundo cuando la gente nos trata indiferentemente o peor cuando nuestros seres queridos no nos toman en cuenta. Si mantengo ese pensamiento, me frustro, prefiero ocultar mis problemas a través de una sonrisa, aunque parezca masoquista decirlo... - Llevé un dedo a mi mejilla, en todo caso; suena algo masoquista, jejeje...
- Claro que lo es!!!. Vaya que eres raro.. - Bufo el otro.
- Debo suponer que debo ser normal, me lo dice alguien más raro que yo. - Reno se enojo muchísimo y quería golpearme, pero coloque mis manos sosteniendo las suyas, evitando sus golpes, hay estaba el Reno que yo conocía.
- Idiotaaaaaaa!!!. Buscas algo siempre para burlarte de mi, te daré un golpe de súper-Reno -
- Jajajaja, el Reno de Santa dices???!!! - Me burlé de él, es tan divertido hacerlo, jajajaja...
- Tonto Kai - Inesperadamente terminé recostado en el sillón con Reno arriba mío, dándome golpecitos en el pecho, mientras yo le seguía diciendo "Reno de nariz roja", adoraba estar así con él. Reno busca aún completar su sueño, y creo que lo logrará si evito que recuerde el pasado. Confío en que lograra ese sueño...
Por accidente estiré más las manos de Reno hacia arriba, a lo que cayo de cara cerca de a mía, estábamos tan cerca que sentía su respiración chocando con la mía. Se iba acelerando segundo a segundo, ninguno de los dos se alejaba, nos mirábamos buscando algo más en los ojos de quién teníamos a frente. Reno...me parecía lindo...me parecía hermoso, mi corazón decía...querer protegerle, de que sonriera como lo hace. Mis manos viajaron a su cintura y las suyas a mis cabellos, no despegando la vista en el otro.
- Kai... -
- Si???... -
- Me pareces...lindo... - Sonrojo.
- Tú igual.... - Te sonreí...Acercándome más a tu boca...
- ¿Vas hacer lo que estoy pensando?...¿Esto...está bien...Kai? -
- No lo sé....Pero quiero hacerlo.... -
- Yo también Kai...Yo también... -
Cerro sus ojos y acerco al igual forma que yo sus labios a los míos. Primero sentí como posaba su boca en la mía, el pecho dio un salto que creo que incluso Reno debió sentir. Nuestras bocas daban cortos besos, primero uno, luego otro, así nos mantuvimos, pero quería más. Besé con más fuerza y el respondió a ello, ya no había duda...Reno..más que parecerme lindo...Me estaba enamorando de él...Y quiero ayudarlo a cumplir su sueño...de no sentir dolor nunca más....
No hay comentarios:
Publicar un comentario