Dos días después de haber ido al departamento de mi supuesto "manager"; aún no entiendo como Reno fue capaz de hacerle esto a ese chico. Por mucho que haya jugado o no, el caso era que ni siquiera yo, podría haberlo dañado de esa manera. Por suerte o cosa de Dios, alcancé a dejarlo a tiempo en el hospital más cercano, desde entonces he tratado de comunicarme con Takanori o Reita, pero ninguno me ha dado una señal de que existen. Me estoy preocupando que ya Akira se haya dado cuenta de lo que ha pasado frente a nuestras narices y nosotros ingenuos o más correcta la palabra idiotas!!!.
¿Como se puede ser tan imbécil para ciertas situaciones?. Por otra parte, quizás una pequeña parte de mi, quería seguirte el juego, corresponder un rato más a la extraña e inexplicable manera de sentirme amado, por alguien más que sea Akira. Muchas veces pensé que bastaba la fama, el dinero y el sexo para existir y mantenerme así un largo trayecto. Pero no se puede, buscas algo que pueda darte más allá que un simple abrazo, claro Akira podría dármelo; solo que no de la manera que necesito. A veces el vació esta allí en los gestos, sin intención de darse.
Si siguiera aún el camino de hallar la respuesta, sería bastante complicada, porque nada ni nadie conoce lo que yo quiero, o más bien deseo. Ni yo mismo se lo que deseo. Takashima, por lo menos sabe lo que desea, le envidio un gramo. Envidio un poco a mis propias fans; ellas pueden estar tranquilamente con amigos, sin que aparezcan comentarios de que soy algo o que hago algo que no vaya conmigo. ¿Se puede pedir regresar a la vida que tenía antes de pisar el escenario?.
- Señor Shiroyama. Es mejor que se vaya a su casa, el paciente aún está en visita con su madre y pues...no quisiera que hubiese una discusión en un lugar como esté.. - La enfermera que cuidaba de Takashima, sabia perfecto el estado de las emociones. Esa misma noche, la madre de él llegó corriendo entre lágrimas llamando para saber el estado de su hijo, pensó que yo lo había dañado, si no fuese por el médico que salio a mi defensa, la pobre mujer me hubiese dado una paliza que le correspondía a Reno.
- Gracias, pero prefiero esperar, por último...Estaré en la cafetería, me puedes avisar cuando ella salga, por favor. -
- Si, no tengo problemas, le avisaré. -
- Gracias, otra vez... -
Me retiré intranquilo, de si por casualidad la madre de él, me pillase hay, sospecharía una situación inusual y lo más seguro que seguirá pensando que yo hice el daño a Takashima. Tampoco puedo entender como es que sigo estando aquí, cuando ni siquiera conozco del todo a ese castaño. Debería de odiarle hasta darle demanda a él y su madre, sin embargo; creo que él solamente tiene a su madre, y ella no debe saber ni tener ni puta idea de lo que su hijo a hecho.
Maldigo al puto de Reno. Y de pasó al tonto de Akira por no responder mis llamados; no ganas nada escondiéndote Akira, lo sabes perfecto.
- Jamás pensé pasar por estas cosas..pffff... - Solté cuando llegué a la cafetería del hospital. Busqué en mi bolsillo, si tenía dinero suficiente para un café, ya que esos dos días dormí aquí y unas cuantas enfermeras que me conocen, me ofrecieron comida gratis. - No Yuu, parece que no tienes dinero en tu bolsillo, genial... -
- Disculpa... - Escuché la voz de una mujer detrás mío. Dios!!! espero que no sea...- Disculpa, ¿puedo hablar contigo?. -
- Cla-claro señora Takashima... - Si, justamente era ella, sus ojos rasgados tenían apariencia cansada, me recordaba a mi madre, cuando trabajaba en una tienda y no podría verla mucho tiempo, gracias a Dios que tengo hermanos, sino me hubiese sentido más solo de lo que algunos suelen pasar.
- No te quito tiempo... - Me pregunto tímida.
- No, por supuesto que no. Hmmm....no le molesta que hablemos aquí, ¿cierto?. - Ella sólo sonrió melancólica, se parece demasiado a Takashima, incluso sus gestos faciales tienen gran parecido. La belleza se notaba demasiado que viniese de su madre, entonces ¿que sacó de su padre?...
- No, por favor...Quería pedirle mis disculpas, por pensar que ud. lastimo a mi hijo. - Nos sentamos unas mesas alejadas de las otras. La señora junto ambas manos haciendo señal de disculpa y agacho levemente la cabeza. - Cuando me llamaron a mi trabajo...pensé que Shima... -. Continuaba con la cabeza agachada, me sentí culpable de que estuviera pidiendo disculpas, aunque las madres son siempre las que hablan por sus hijos. Noté como unos cristales caían de su rostro, estaba llorando y yo no se que hacer para que se sienta mejor, no la conozco; tampoco he estado en algo similar. Mierda ¿que hago?...- Pensé que él...Le había pasado algo grave, se me paralizo el corazón cuando escuche la palabra hospital, pasó por mi cabeza el perderlo a él, lo único que me queda de toda mi vida y no poder ayudarle, ni hacer nada para estar cerca suyo en ese instante. -
- Señora Takashima, no se ponga así. No entiendo del todo las reacciones de la madre, como ve soy hombre, pero debe estar tranquila de que su hijo esté bien y no ha pasado nada grave -. Le di un suave cariño a sus manos que reposaban en la mesa.
- Lo sé, pero, de verdad. Creí perder a Shima, y si eso sucedía, yo no tendría motivo alguno para seguir luchando y viviendo. Shima ha sufrido tanto que no sé como ha podido sonreír estos años. Hasta me alegra que tenga de amigo a ese chico Taka, Shima; no merece más sufrir. - Se seco un poco los ojos, aunque continuaba llorando. Se me pasaron muchas dudas, ¿que tal mal estaba Takashima?. Lo de Reno puede dejar algún daño...¿grave?...
- Disculpe mi intromisión, pero...Quisiera saber que tan mal está o estaba Takashima. - Le dije seriamente.
- Es raro que me preguntes de mi hijo, pero me extraña aun más que se conozcan los dos. Bueno, tú siendo un famosos y él un simple chico. Pero, le debo mucho ya, con haber traído a mi hijo aquí. Pues, Shima de por si, nos abandono su padre, él ha pensado el porque del abandono, las fechas en que celebraban sus amigos el día del padre, él no tenía a quién darle sus regalos, me tenía a mi, pero eso no evitaba que se sintiera mejor. Con dudas, o temor, dejo de preguntarme por ese hombre. A los años siguientes mi hijo, conoció a Takanori, le sacó un poco la idea de la ausencia paternal y se hicieron amigos, estaba tranquila. Mi hijo estaba bien con los estudios, tenía a Taka y luego... - Calló de repente la historia, una mordida a su labio inferior me hizo saber que estaba en duda de decir lo siguiente.
- Y luego...¿qué?... - Le interrogué.
- Luego...Shima te conoció..a ti. -
- A...¿mi?... - Un balde de agua helada o miles de fuegos artificiales quemando, sería pobre para expresar el sentimiento que me estaba llegando de golpe.
- Si, a ti. Taka y él, vieron unos videos por casualidad en Internet, unos amigos le habían comentado de una nueva banda que escuchaban y decidieron ellos escucharles también. Como toda madre seguramente, al principio me costaba aceptarle el gusto de vestirse de vez en cuando muy de negro, o los pósters en las paredes colgados, hasta fotos tuyas pegadas desde el techo terminando en un cuadro enmarcado. Reunía a veces por trabajos a escondidas de mi, dinero para obtener un disco tuyo o una revista. Me apenaba un poco la situación de Shima, no era normal que hiciera eso, por alguien absolutamente desconocido. - Sonrío avergonzada.
- Créame que hasta para mi, es una información que aunque lo lea en fan-mails o cartas. No deja de sorprenderme, su hijo, por lo que he visto, es él que ha luchado más por conocerme. No deja de darme algo de sorpresa escuchar todo esto. -
- Shima, acepto que no era normal tampoco en él sentir algo por cierto guitarrista. Un día me confesó sentir amor a ti. No rechacé su supuesta homosexualidad, porque podría ser algo pasajero. Pero, yo señor Shiroyama, también me llevé más sorpresas de Shima. Han pasado tantos años, que aún recuerdo la cara de alegría de él, cuando en navidad le regalé un concierto suyo junto con un disco que para ese entonces, era el que él quería obtener a como de lugar. Para ud. debe ser normal, escuchar vidas así, entregadas por alguien famoso. -
- En realidad, si es algo normal, pero...Takashima... - Gaché mi mirada y apreté mis puños, ya no había duda en esto...
- Takashima, ha sido afortunado con verle en persona. Quizás ya sabe que siente algo por su persona, por eso le pido tener paciencia, como sabrá las cosas del amor nadie las maneja, llega como rayo y te enciende rápidamente. Por eso, si tiene conocimiento de los sentimientos de Shima, no juegue con él o no lo lastime...Sólo...regálele una sonrisa y él estará más que agradecido... -
La madre de Takashima se había ido aproximadamente hace media hora, yo estaba en la misma silla de la cafetería, la enfermera me había llamado repetida veces para ver a Takashima. Mi corazón estaba dando giros de más de 360°; mi cabeza se encontraba en otro mundo y cuando no me di cuenta esbocé una sonrisa.
- Será que...No quiero regalarle una sonrisa...sino...mi vida también... -
El gramo de envidia a Takashima, desapareció. Ya tenía algo que desear....Deseo a...Takashima con todas mis fuerzas...
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