sábado, 30 de abril de 2011

A través de una pantalla. Cap. 3.

“…Feliz cumpleaños te deseamos a ti, feliz cumpleaños Akira, te deseo yo a ti; bien ahora sopla las velitas”, escucho como se ríe por el auricular, me maravillo con cada uno de sus gestos, de la vergüenza y timidez que me enseña con ver en mis manos una torta a nombre suyo. “No tenias que hacerlo, amor”, hay va otra vez, quejándose por las cosas que hago; pero no es malo mimarlo, además es lo único que puedo hacer por ahora…





“No te quejes Aki, además es un día especial….”, él lo nota, sabe de lo que le hablo. Existen los momentos en que me siento un verdadero inútil, como lo es ahora y creo que él también ha pasado por lo mismo. Aunque no me puedo quejar mucho, la pantalla me ha entregado bastante más que el móvil. “Lo sé, mi tercer cumpleaños que compartimos juntos”, levanta su cuaderno dejando a la vista dos osos pequeños juntos, uno abrazando al otro “gracias por estar conmigo amor, tú eres mi regalo de todos los años”. Este idiota…sabe como querer sacarme lágrimas, ¡pero no lo lograra esta vez!.





“Que cursi Aki jajaja…ya, es hora de que pidas tus deseos, las velas ya dejaran de estar encendidas si no lo haces pronto”, sonrió nuevamente, es gracioso ver su cara pensativa ya que tiende a encoger sus ojos exageradamente “me avisas cuando las apago”. Transcurrieron solo quince segundos y con su mano derecha hace una señal de paz. Acerco mi boca al pastel y soplo con cuidado contra el fuego, para que no dañen el pequeño pollo que estaba en medio de la torta. “Listo, lastima que no puedas probar el pollito”; ambos soltamos una corta risa, dejo a un lado del escritorio la torta y busco en mi bolsillo derecho el regalo que he guardado hace unas semanas atrás. “En verdad quería comerme ese pollo al igual que el dueño que lo compro”; mis manos tiemblan, él solo explota en carcajadas mientras que agacho mi cabeza para ocultar mi notorio sonrojo. “Maldito Akira, te vas a quedar sin regalo si no dejas de…”; “No me dejes” escucho antes de que acabe de hablar “por favor, no me dejes”.





En un principio no comprendía porque me estaba diciendo aquello, ni menos su semblante apenado, luego recordé lo que dijo…





Hace tres años atrás nos conocimos por medio de una cámara, fue Akira quien decidió tomar el primer paso, aun esta en mi memoria nuestra primera charla, sus dibujos, los juegos, los malos entendimientos por el idioma, las interrupciones en el trabajo, las horas de almuerzo que compartíamos a escondidas de los colegas, sus misteriosas caricias, nuestros cumpleaños, las fechas especiales, sus besos intangibles…Sobretodo besarnos casi como locos a una pantalla y saber que la boca ajena se encontraba en otro continente. Si alguien ahora me dijera que es enfermo abrazarse y besuquear a un aparato creyendo que es un humano, me daría exactamente lo mismo; porque detrás de ella sin duda, y de alguna manera, la boca de Akira me atrapa, no me suelta ni yo tampoco a él, nos comimos como dementes, simplemente estamos locos de amor.





“Idiota, no te dejare, siempre seré tu regalo de cumpleaños ne…”. Aunque digo palabras tranquilizadoras, solo para cambiar esa pena por una risita; ¿Qué tanto tiempo durare siéndolo?. Se y estoy seguro que podemos seguir juntos, que podemos llegar a conocernos más a futuro; cueste lo que cueste. Sin embargo, aunque me diga esto repetitivamente, nunca le he dicho que tengo miedo a que me cambie, a que una persona que “esta cerca suyo” pueda ofrecer mejores cosas. Quizás tengo una venda puesta en los ojos y me este dejando llevar apresuradamente por estos sentimientos, pero…¿Cómo sigues adelante como si nada paso?. El día en que Akira deje de quererme, puede que yo, ya no sea capaz de mirar a otra persona. Porque si no es Akira…





“Promételo”; no soy capaz de responderte luego, “quiero arrancarme estos malditos pensamientos”.-Pienso desesperado y cuando quiero decirte mi respuesta, un estruendo fuerte invade la oficina. Precisamente tenia que ser un corte, precisamente en este maldito minuto. Dejo caer el regalo al suelo por accidente buscando fuego para encender una vela, “no puede ser más fatal” susurro preocupado. “¿Estas bien?”; oigo tu voz, mientras el cuerpo mío sigue tiritando por el susto, se me había olvidado por completo que tenia el auricular del móvil puesto. “¿Estas bien Takanori?”, vuelves a preguntar, abrazo mis rodillas, el apagón iba a mantenerse toda la noche, era el único en la oficina, además que cuando ocurría esto, el guardia no sabia como solucionar el problema, por ello siempre llevaba una linterna, lo que yo nunca hacia en caso de. “S-si Akira, estoy bien fue un corte y probablemente se mantenga hasta mañana por la mañana”; “Ah…me tenias preocupado, pensé que te había echo enfadar y apagaste la pantalla”, Akira se había preocupado de mi, entretanto yo malgastando tiempo en ideas inexistentes, soy bastante tonto. “ foolish….foolish”* te respondo en voz baja; “Lo se, pero de todas formas, quiero que sepas, no mejor dicho; te prometo o incluso te obligare a que seas mi regalo por todo lo que queda de mi existencia”. “¿Por…que?”; no quiero que lo note…”Porque sencillamente te amo y no hay razón o persona que lo vaya a cambiar”….no quiero que note lo mucho que lo necesito conmigo…





Enciendo la pantalla de mi móvil, y realmente el tonto aquí soy yo. Un Akira me esta diciendo cuanto me ama, un Akira me hace dibujos por la pantalla, un Akira posa para tener fotos suyas, un Akira me besa, me toca, me habla, me susurra, me dibuja, me atrapa, me sujeta y es un hombre que no hace más que enfrentar las cosas. Ha gastado tres años de su vida con un desconocido como lo soy yo; sin recibir nada a cambio; entregándole lo que muchos acá podrían hacer, y a pesar de ello, ninguno esta a la altura suya.





“Porque si no es Akira, no es nadie”….”Y si no Takanori, nadie lo será”.





La madrugada del 27 de mayo, como dije, el apagón se mantuvo hasta al día siguiente; las horas que parecían convertirse en lentos segundos; en ese lugar, se escaparon suspiros de ambos; una torta sin tener un solo mordisco, las velas ya con su delgado hilo frió, el regalo de Akira en el suelo desapareció; mis dedos viajaron en mi cuerpo, me acaricie pensando en dos grandes sueños: mis manos no tocaban mi piel, era YO palpando su amplia espalda, su bien formado cuerpo, los músculos de sus brazos y aquel índice era él; Akira susurrándome numerosos “te amo”, nunca supe como fue que llegamos hasta ese limite, ni cuando el amanecer nos descubrió a ambos desnudos, unidos por el auricular y algo más. Habíamos echo el amor y con ello ya podría haber dejado de vivir.





He perdido gran parte de la cuenta en las ocasiones en que nos hemos dejado llevar en el sonido del otro, lanzando al mundo a espaldas nuestras, absorbidos en el día a día que compartimos aun por la pantalla. Los sueños de ver sus facciones placenteras, de explorarlo como si fuese una muñeca, me dejaban sin aliento y la necesidad de su presencia, ya se transformaba en adicción. Después de ocho años, viviendo en países distintos, de hablarnos solamente por medio comunicativos, de anhelar su figura recostada en el espacio vació de mi cama, de poder hacer lo que las demás parejas me hacen envidiar, se iba por fin lograr; definitivamente el tiempo nos hizo saber que el otro era único entre millones.





“ Mañana…es el día…estoy nervioso D:! ”



“ Yo lo estoy aun más :( ”.



“ Tienes que esperarme como me lo prometiste Taka :D! ”.



“ Si, si; lo hare no te preocupes :D! ”.



“ Y con un gran abrazo…”.



“ Un gran abrazo…”.



“ Y un dulce beso…”.



“ Dulce beso…”.



“ Y mucho, mucho, mucho amor (*O*)/!!!.”.



“ Jajajaja ¿algo más señorito Akira?”.



“ No, no con eso estoy bien, contigo completo soy el más feliz :D!”.



“ Jajajaja, Aki me tengo que ir, ya sabes tengo que esperarte por cuantas horas, descansa amor, mañana será un día especial :) !”.



“ Buuuu…Bueno, tienes razón,también descansa mucho Taka-chin. Te amo!!!”.



“ Yo igual, te amo mucho!!!”.



“ Buenas noches amor, nos vemos mañana….”. Fue la última sonrisa que recuerdo haber visto desde su país, incluso siento un poco de nostalgia por los instantes que en nuestros trabajos charlábamos. Sin embargo, el espacio vació de mis sabanas, estando él llenándolas de calor, son mucho mejor.





“ Buenos días Aki, es hora de desayunar”.

2 comentarios:

  1. Ay *-* no había leído este capítulo, está hermoso, ¿ése sería el final? D: ¿ó aún falta?

    si este es el final, no importa, es hermoso ~

    Me encantó, inclusive lo guardé.

    ResponderEliminar
  2. Oh!!! Muchas gracias por tus palabras, estoy viendo si haré una posible continuación, pero si es así, avisare aquí, gracias de verdad :)!

    ResponderEliminar