jueves, 17 de febrero de 2011

CRAWL. Cap. 1.

Las cosas son tan difíciles, a veces pienso que Dios esta en mi contra, que debo ser el único ser humano a quien a jodido con mala suerte. Otra vez, si otra vez despedido por algo que ni yo había cometido, pero que más podría hacer si es el jefe quien toma las decisiones; ha sido la peor semana dentro del mes. ¿Qué más puede pasarme?.





Con el poco dinero que me queda, pude comprarme algo en la tienda camino a casa, veo la bolsa que llevo en mano y me hace pensar nuevamente ¿Qué más puede pasarme?. El día aun no termina y ya veo que algo más acabara con mi compleja existencia.





-Tranquilo Akira, estoy puede mejorar, algo de fe hay que tener ¿no?.- “No te mientas”.





Ya con mis ánimos por el suelo y un camino sin nada interesante que demostrar, llego al edificio donde he arrendado una habitación desde hace 8 meses; teniendo 24 años de edad no he logrado nada bueno en mi vida. Debí haberle echo caso a mi madre en ir a una universidad, pero ya que; no podre dar vuelta el presente.





Una vez que estuve a punto de terminar las subidas por los viejos escalones, choco con alguien, o no, me voy a caer!!!. Pero no ocurrió nada, una mano me sostuvo antes de ver que en vez de ser yo el que estuviera en el suelo, solo están los productos que compre. La mano hace un movimiento para dejarme bien afirmado cerca de la pared y puedo sentir como mi cuello es liberado de la prisión que ejercía mi corbata, había sido sujetado por ella.





Antes de darme cuenta y haber recuperado el aire, recordé…”Eso es lo ultimo que tendría durante el mes completo”…Mis ojos buscaron cada cosa de la tienda y yo rápidamente ya estaba recogiendo mis cosas, sin darle a un las gracias a quien me haya rescatado.





-Hey, amigo necesitas ayuda.- Escuche desde arriba, preferí ignorarlo y continuar salvando mi comida. – Hey, te estoy hablando.- Volvió a insistirme.



-- ¡¡¡No ves que estoy ocupado!!! - Le grite para que se callara y me dejara en paz.



- Que genio hombre, haber te ayudo. - Tomo un tarro de mi soda preferida, y me la entrego ya cuando todo estaba ya nuevamente en la bolsa, sin embargo, no pude evitar sentirme mal, y no por el hecho de no agradecerle… - Lo siento, lo encontré así.- Se disculpo, ¿habrá notado que mis ojos estaban aguados?...Mi bebida favorita había acabado desparramada por el suelo sin consideración alguna, de haberla podido probar, más cuando ya no tenia dinero, soy un pobre idiota.



- No..No importa es tan solo una bebida.- Le dije limpiando un poco mi ojo derecho, no quería que me viera así por una cosa como esa. ¿Qué más puede pasarme?.



- Parece que no es solo eso para ti, pude ver que estabas a punto de llorar…- Diablos!!!; me pillo de esta manera, que asco.



- En serio, no es nada. - Insiste en que no lo era, estaba dejándome ver débil frente a un total desconocido y no lo iba a permitir.



- Mmmhhh…Esta bien, pero si quieres puedo comprarte esta bebida, no tengo problemas alguno de hacerlo.- Genial, ahora es lastima, Akira has caído bajo.



- No, gracias, no es tu problema. - Respondí en tono pesado, no necesitaba que alguien llegara y me diera cosas por lastima, puedo valerme por mi mismo. Iba a decir algo más para salir luego de la incomoda situación, pero olvidaba que gracias a él había evitado que yo cayera escalera abajo, reconozco; sentí algo de culpa. – Disculpa, no necesito más ayuda tuya, gracias por sostenerme antes de que cayera.- Cambie mi tono de voz para no hacerlo sentir mal por mis actitudes.



- No importa, además que venias desanimado tal parece, ¿mal día?. - Pregunto mientras se levantaba y se sentaba a un lado mío en los escalones.



- Si algo la verdad… - Quizás no era tan malo desahogarme con este sujeto.



- Ya veo, bueno espero que mejore tu suerte chico, quien sabe, si mañana te llevas una sorpresa ¿no?. – Me sonrió, me tranquilizo un poco sus palabras, seguramente mañana no iba a ser un buen día, no obstante; quería creer en sus palabras. – Bien, me tengo que ir, te debo haber quitado tiempo seguramente.- Me hablo algo inseguro.



- No-no. - Hable rápido. - Al contrario, me has ayudado mucho. - Su rostro cambio otra vez a uno feliz, de verdad era alguien bastante buena, por decirlo así.



- Jejeje me alegro entonces, bueno…nos vemos entonces…ah y cuidado con los escalones. - Se despidió con su mano derecha y su sombra desapareció por la escalera. Note el charco de bebida que seguía allí, ahora si me sentía mal…



- Era mi bebida favorita después de todo...- Me dirigí a mi piso y recordé, no le pregunte el nombre al extraño sujeto ese; bueno, ni lo vería en otra ocasión, que más da. Solo espero que mañana sea un mejor día que el de hoy, volver a buscar trabajo será agotador...y aparte… ¿Qué más puede pasarme?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario